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UTOPÍAS DEL DISEÑO: Del ideal al objeto

Una utopía es una representación imaginaria de una sociedad futura de características favorecedoras del bien humano. Desde una perspectiva filosófica, las utopías pueden entenderse como proyecciones idealizadas que representan sociedades guiadas por la razón, la justicia y la posibilidad de una vida plenamente humana.

El término utopía proviene del griego. “U” viene del diptongo “ou” que significa “no” y “topía” de “topos” que significa “lugar”. La primera persona en usar este término fue Tomás Moro en 1516 en la obra Utopía. Esta obra describía una sociedad perfecta en una isla ficticia de América y que contrastaba con la Inglaterra de la época.

La relación entre diseño y utopías se da cuando se forma un vínculo profundo entre pensamiento ideológico, proyección del futuro y construcción material de la vida cotidiana. El diseño desde sus orígenes no se ha limitado a resolver problemas sino a empatizar y entender otras realidades.

Las utopías son siempre ideológicas e implican qué valores deben regir la sociedad y que tipo de ser humano se desea formar. En ocasiones se dan contravalores. Además, el diseño al participar en la sociedad también adopta posturas ideológicas.

La corriente Arts & Crafts de William Morris planteó una utopía diferente. Se basó en sustituir el mobiliario producido en serie a máquina por el objeto realizado a mano y personalizado por la sabiduría y la experiencia del artesano. Surge como una reacción contra la mala calidad del diseño y la producción de los productos de las fábricas y las desigualdades que provocaba la industrialización. Tenían una ideología comunista y una actitud frente a la máquina de anti-progreso y anti-revolución industrial. Creían que la industrialización estaba destruyendo el entorno natural, erradicando las artes y los oficios tradicionales y, eliminando la calidad de los productos. El diseño no solo producía objetos, sino que proponía una forma de vida y una determinada concepción del bien y la verdad.

Hoy en día, la forma de vivir se encuentra entre la búsqueda de los valores y la producción de contravalores. Nos encontramos en un mundo inmerso en el consumo acelerado, la obsolescencia programada y la sobreestimulación. Reforzado con contravalores como superficialidad, dependencia tecnológica e individualismo como defiende el filósofo Byung-Chul Han. La promesa utópica se transforma en una distopía donde el diseño pasa a seducir, controlar y uniformizar.

EL DECANTADOR ARTS & CRAFTS: Una utopía hecha objeto

El movimiento Arts & Crafts surgió en Gran Bretaña a finales del siglo XIX. Este movimiento surge como una reacción a la Revolución Industrial y a las máquinas. La Revolución industrial se basó en la división de trabajo en el proceso de producción en serie. De esta manera se agilizaría el sistema de producción, en donde no se necesitaría a artesanos integrales, sino que se podría enseñar a un grupo de personas habilidades individuales y que el artículo pasara en cadena a otra persona.

La utopía en este movimiento se basaba en la búsqueda de una sociedad más justa y humana a través de los artesanos. Tenían un pensamiento de anti-revolución industrial y anti-progreso frente a la máquina. Miraban al pasado, no para buscar modelos a imitar sino para recuperar sueños frustrados y esperanzas incumplidas. Se quiere volver a cuando el artesano realizaba una producción de calidad superior y para ello, debían contar con el apoyo de la clase trabajadora.

Charles Robert Ashbee nació en Londres en una familia adinerada y estudió historia en Cambridge, donde conoció los textos de Augustus W. N. Pugin y John Ruskin. Dos figuras fundamentales del movimiento Arts & Crafts, buscaban ayudar a la sociedad y hacer frente al mundo industrial moderno con su arte. Bajo la influencia de William Morris creó en 1888 el Guild and School of Handicrafts, mediante el cual se quería mejorar la vida de los trabajadores y garantizar una producción castiza y consciente.

La obra seleccionada es el decantador de Ashbee. Fue diseñado entre 1904 y 1905 como reacción ante la producción industrial en masa de la época victoriana. Este decantador se utiliza, como otros, para servir, separar sedimentos y oxigenar el vino.

Este objeto está inspirado en la forma de una botella isabelina, forma globular, cuello estrecho y cilíndrico, asa y vidrio grueso soplado a mano. Esta forma se aleja de la geometría marcada y seriada de la producción industrial.

Está construido con una estructura de plata que rodea el vidrio y detalles ornamentales que evocan la naturaleza. Su asa también es de plata y termina en seis ramas que tienen un enfoque fitomórfico. Presenta una tapa abovedada que termina en un borde plano. Esta tiene un remate decorado con hojas, gránulos, alambres en espiral que rodean lo que simula un tallo y una gema de cuarzo Crisoprasa en la parte superior.

Los materiales trabajados han sido el vidrio victoriano tardío y la plata. Ambos materiales honestos, importantes para el movimiento. Cada material se muestra tal y como es, sin esconder su naturaleza, el vidrio muestra su transparencia y fragilidad y, la plata su resistencia y ornamento mediante el trabajo artesanal con curvas, remates y detalles ornamentales. Poniendo en valor el trabajo del artesano.

En cuanto a su paleta cromática, es reducida ya que predomina el color verde del vidrio asociado a la naturaleza y la tradición artesanal. Se complementa con el color de la plata que aporta contraste y sofisticación.

La composición de este objeto concentra su peso visual en su forma inferior globular, compensado en cierto modo por el asa lateral. Este objeto refleja claramente los valores del movimiento Arts & Crafts.

Desde el punto de vista funcional, este objeto está destinado al almacenamiento y vertido de vino. Su forma globular permite contener una buena cantidad de líquido y su cuello estrecho facilita el vertido controlado. Además, su asa mejora la ergonomía y la manipulación de este objeto.

Desde el punto de vista de la usabilidad, este objeto sigue los criterios de la artesanía tradicional. Es estable por su base ancha, cuenta con un agarre fácil y seguro por su asa metálica y el tapón permite su cierre. El nivel de acabado y el uso de los materiales sugieren que su uso sea en un contexto domestico cuidado y en cierta parte, representativo.

En cuanto al significado, la obra transciende función y forma para convertirse en una reivindicación ideológica del movimiento Arts & Crafts. Simboliza el rechazo a la producción industrial en serie y a la máquina, reivindicando el trabajo de los artesanos, la calidad y la belleza en objetos cotidianos. En este objeto, el diseño actúa como una síntesis entre utilidad, belleza y trabajo manual.

Este movimiento representa a la perfección el concepto de utopía. El movimiento Arts & Crafts era más que un movimiento artístico y social, era un proyecto utópico en el que aspiraban a transformar la sociedad a través del diseño y la artesanía. Querían sustituir los objetos producidos en serie a máquina por otros realizados a mano, personalizados por la sabiduría y la experiencia del artesano. El diseño no solo producía objetos, sino que proponía una forma de vida y una determinada concepción del bien y la verdad. Se observa claramente como se cuestiona el presente y se imagina un futuro posible.

En el objeto seleccionado, esta concepción utópica se observa en las decisiones del artesano en el proceso de fabricación. La recuperación de la forma de la botella isabelina, el uso de materiales nobles, el trabajo artesanal, la ornamentación que trata de unir utilidad y belleza y, los detalles que evocan a la naturaleza, entre otros. Esta creación va en contra de la industrialización y la máquina, así como, de la deshumanización y la desconexión entre obra y creador.

ENTRE UTOPÍA Y REALIDAD: Humanizar el diseño desde Arts & Crafts

El movimiento Arts & Crafts, pretende resolver el problema humano de la deshumanización que provocó la Revolución Industrial. La industrialización provocó grandes transformaciones urbanas que provocaron migraciones, avances tecnológicos y repercusiones económicas. La sociedad necesitaba adoptar diferentes prioridades en relación a la fabricación de objetos. No sólo buscaban productos más humanos, sino que tuvieran más integridad.

Presupone la idea de persona como creativo, donde se prioriza la mano de obra y se quiere que el diseñador sea artesano. Según esta visión, la industrialización alejaba de forma deshumanizante, el papel de diseñador y el de fabricante. Se buscaba crear entornos donde lo más importante fuera la mano de obra delicada y bella, mediante la simplicidad de las formas. Por todo esto, el diseño enfatiza de forma directa con la dignidad humana ya que la idea de persona como ser creativo permite desarrollar las capacidades personales y producir objetos con un valor tanto estético como cultural.

Presupone la idea de sociedad como comunidad de trabajo. Enfocado en la cooperación y la humanidad. Además, buscaban eliminar la separación entre arte y artesanía, haciendo que todas las disciplinas tuviesen la misma importancia. Charles Robert Ashbee creó en 1887, La Escuela de Artesanía y en 1888, el Gremio de Artesanía. Este proyecto se basaba en los antiguos gremios artesanales donde fomentaban la producción manual y la formación de aprendices. La cooperación se hallaba en el similar involucramiento de arquitectos, artesanos, artistas, diseñadores, escultores y otros oficios, con el interés de mejorar la calidad de vida y trabajo.

Promueve valores como la honestidad de materiales, la conexión con la naturaleza, la calidad de los objetos, la habilidad técnica y la solidaridad basada en la colaboración. Defiende que los materiales deben mostrarse como son, sin ocultar su naturaleza ni imitar de forma artificial otras texturas. Consideraban que los objetos poseían significado y que contribuían a mejorar el entorno doméstico y la vida de diaria de las personas. Además, mediante la colaboración producían objetos de mayor valor funcional, cultural y estético.

Aparecen riesgos éticos o sociales como la demora en la producción artesanal, los objetos requerían de más tiempo y trabajo que los objetos de producción industrial. Como consecuencia, aumentaron los precios y provocó que las personas a las que iban dirigidos estos objetos, los trabajadores, no pudieran permitírselos.

En conclusión, el movimiento Arts and Crafts representa una clara utopía donde el objetivo es humanizar la producción y situar al ser humano en el centro, no sólo como persona sino también como creativo y artesano. De esta forma, se busca reivindicar la importancia del desarrollo de las habilidades manuales y artísticas, integrando el diseño y la artesanía. Los objetos no solo cumplen la función práctica, sino que transmiten valores éticos, culturales y estéticos. Además, este movimiento cuenta con una idea específica de sociedad y trabajo que se fundamenta en la cooperación y el sentimiento de comunidad. Aunque todas estas características hacen que sea un movimiento con mucho valor y transcendencia, fracasó en cierta parte al no poder cumplir con su misión final, que la clase trabajadora pudiera permitirse estos objetos. Pero todo esto, deja una lección muy valiosa y de utilidad, el respeto a las artes y la colaboración humana permiten transformar no sólo objetos y su visión, sino también las relaciones humanas y la forma de orientar el trabajo.